
Pink Sushiman recoge el ambiente de los japoneses londinenses más modernos. En principio lo que más llama la atención (además de sus toques de color rosa chicle) es la cinta giratoria en cuyo interior se encuentran dos cocineros japoneses preparando sus platos en directo para los comensales. Su decoración tiene connotaciones del manga y de la estética neopunk japonesa tan de moda.
El sistema consiste en una serie de platitos de colores (cada color un precio entre 2 y 6 €) que giran en la plataforma en la que alrededor están sentados los comensales y van cogiéndolos según apetece; al final se calcula la cuenta contando los platillos y sus colores. Entre sus platos encontramos sushi, makis, tempura, ensaladas japonesas, etc. El local también dispone de algunas mesas para disfrutar en grupo de amigos y comer a la carta platos como el atún al teriyaki.
La principal pega que le veo a Pink Shushiman es que al sentarse alrededor de la cinta no se puede hablar con los compañeros a menos que se sienten justo al lado; por otra parte esto está muy bien para clientes que vayan solos. Para quién le guste mucho la comida japonesa es una buena opción, pero para quién no, puede ser curioso para visitarlo una vez, sin embargo el sistema de platitos puede acabar resultando un poco caro y además pasaremos algo de hambre.
Restaurante: Pink Shushiman
Dirección: C/ Caballero De Gracia 8
Teléfono: 913 605 608
Web: Pinksushiman

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