
Este curioso local situado entre Alonso Martínez y Chueca nos transporta a la América de los años 50, en un entorno similar a los bares de la película Grease. A punto de cumplir su primer año de vida, no le falta un detalle en la decoración: máquinas de música, sillones acolchados, máquinas de hacer batidos… Sin embargo Peggie Sue renueva el estética gracias al uso de los colores rosa y verde pastel en lugar de los típicos rojo, azul y blanco. Este restaurante tiene estilo y parte de la culpa la tiene la música de rock and roll de los cincuenta, desde Elvis hasta Jerry Lee Lewis que podemos escuchar mientras disfrutamos de su cocina.
Su oferta se compone básicamente de hamburguesas, sándwiches y perritos; como estrella el relish, virutas de cebolla caramelizada que dan un sabor inigualable al mezclarse con el Ketchup o la mostaza dulce americana de Peggy Sue, cosa que se echa en falta en la mayoría de las hamburgueserías. Sin embargo hay que decir que no existe gran variedad en la carta, y que se utilizan los mismos ingredientes pero variando las combinaciones. Destacar la carne de las burguers que es de gran calidad y cantidad, y las patatas fritas exquisitas pequeñas y algo arrugadas.
El precio medio por persona es de 18/20 euros (hamburguesa, bebida y postre), lo cual aunque no es barato para este tipo de cocina, merece la pena probarlo. Recomiendo el local especialmente para los amantes de la comida americana que estén cansados de restaurantes tipo Tony Roma´s, Foster´s Hollywood, Ribs.
Restaurante: Peggy Sue
Dirección: Calle Balén Nº 5
Tlf :913083093
Web: www.peggysues.com

Vane
A mi este sitio me encanta, es barato si no lo comparamos con un Burger o un McDonalds,claro, no tiene nada que ver.
De todas formas prefiero Home Burger, más calidad y precio similar.
Lucía Moreno Guerrero
Hola Vane, estoy de acuerdo contigo, las de Home Burguer están mejores. Si te gustan las hamburguesas te hago otra propuesta, la de Wagaboo, sin pan y con una carne exquisita!
Gracias por comentar en http://www.lacomilona.com, un saludo
Lucía