Malaspina, sangría y tostas

La Comilona | 11 Mayo 2009 – 16:56 No hay Comentarios Compartir
Malaspina, sangría y tostas

Tan pequeña como la ciudad que lleva su nombre, la Calle Cádiz, a la espalda de la Puerta del Sol y en pleno barrio de Huertas, esconde entre bares irlandeses y algún Kebab uno de los mejores lugares de Madrid para la práctica tan saludable y patria del tapeo. Lo más importante al llegar al restaurante Malaspina es tener paciencia.

El tamaño del local es proporcionalmente inverso al número de comensales que desean rellenar buche, muchos de ellos, sobre todo los fines de semana, de origen guiri y como es habitual con alguna cerveza de más. Pero la espera merece la pena y no se sabe muy bien gracias a qué fuerza suprema casi todo el mundo logra ser atendido.

Con alguna referencia a la capital gaditana, la decoración y el ambiente del local recuerdan al instante al Madrid más castizo, de buen vino y buena tapa, aquí por cierto, gratuita con las consumaciones, una tradición que al menos en Madrid tiende a desaparecer en detrimento de cacahuetes rancios y patatas fritas.

Algunos dirán que la carta es escasa, yo , que está focalizada. Poco soporte pero mucha variedad. No soy muy aficionado a degustar platos de fiambre fuera de casa, pero el precio, razonable (10 euros media) y la calidad, invitan a romper tradiciones. Pese a todo y aunque el jamón con picos está “pa morirse”, es preferible degustarlo sobre una rebanada de pan de pueblo, con tomate y aceite de oliva, al estilo tosta, la verdadera estrella de la casa.

En esto, triunfa la Malaspina ( 4,5 euros. Aceite, tomate, lacón y queso fundido), abundante en cantidad y variado en sabores, aunque también merecen reconocimiento la de carne asada en su jugo (3,50 euros) o la de queso cabrales a la sidra (3 euros), tan sabrosas y contundentes como la que bautiza el local.

Para los hambrientos, las croquetas son un buen placebo (6 euros) y los huevos estrellados (5,50 euros) el mejor remedio, casi imposibles de acabar para un apetito normal, aunque apetecibles para el estómago y sobre todo para los ojos del “famélico”

Y para regar cerveza o un buen Rioja o un Lambrusco a precio gulas (esto pasa en todos sitios) o el producto estrella, sangría no cara y no de garrafón, con especial éxito entre la comunidad anglosajona.

Un buen lugar para empezar la noche, con el estómago cargado de comida caliente, la cabeza achispada con “calidad” y el bolsillo sin demasiado estropicio, con unos 15 euros menos.

Más información:

  • C/ Cádiz 9 (Madrid)
  • De 11 a 2 inenterrumpidamente
  • 91 523 40 24
  • Sol
  • [xrr rating=3/5]


La Comilona el 11 May 2009 – 16:56 , ,
Sobre el autor
Apasionada de la gastronomía y la cocina que recorre Madrid en busca de los mejores platos.


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