
Aunque no es un lugar estéticamente atractivo, en cuanto empieces a degustar sus hongos y setas olvidarás todo lo que hay a tu alrededor.
Siempre está a rebosar y no admiten reservas, pero te recomiendo que seas paciente y esperes un lugar en la barra o en alguna de sus mesas.
Algunas de las maravillas de este restaurante: boletus con yema de corral, níscalos con mollejas de cordero, trompetas de los muertos, y espárragos silvestres.
El local es de un gran aficionado a la micología, Julián Pulido, que regenta este maravilloso restaurante junto a su hijo Miguel Ángel.
Este es sin duda el mejor restaurante de setas y hongos de Madrid.
Más información:
- Gravina, 19
- 915 21 37 99
- Chueca
- Cierra domingos. No admiten tarjetas ni reservas.
Imagen: Guindilla
